La música es importante en los negocios de comida

Desde hace miles de años la música y la gastronomía guardan una estrecha relación pues numerosas  culturas la llegaron a utilizar danzas musicales con el fin de agradecer por los alimentos y manjares a los dioses que se las proveían.

Posiblemente has estado en  algún restaurante que tenga alguna barbacoa esquinera y donde la música suena demasiado alta o su ritmo es excesivamente rápido; o bien, nos encontramos con la sorpresa de que no hay música, situación que quizás nos provoquen ganas de irnos. 

Cuando la música no es apropiada para un restaurante, esta puede crear una experiencia desagradable y negativa, incluso llevando a la pérdida de un cliente para siempre. De manera que, cuidar cada detalle de un local, como por ejemplo la decoración, el espacio, la calidad del servicio, y la riqueza de la comida, también incluye cuidar la música que se ponga en el restaurante, sin dejar a un lado el concepto del restaurante, el estilo gastronómico, y el perfil del cliente al momento de seleccionar la música que sea más idónea.

Podemos encontrar numerosos estudios que señalan la influencia de la música en el comportamiento de consumo del cliente. Un ejemplo es el de la Universidad de Arkansas, donde se realizó un estudio donde se intentó esclarecer qué música es la que genera un mejor ambiente e incluso con qué música llega a saber mejor ciertos platos.

Para la investigación se emplearon 99 comensales divididos en 46 hombres y 53 mujeres, para los que se utilizaron cuatro distintos géneros musicales (jazz, hip hop, música clásica y rock) en compañía de diferentes alimentos considerados “no emocionales” como los pimientos y “emocionales” como el chocolate.

Una vez obtenidos los resultados, se llegó a la conclusión de que los comensales encontraban mejor sabor al chocolate cuando escucharon jazz que hip-hop, incluso llegaron a sentir mayor apetito. Ante tales respuestas se dedujo que los ritmos armoniosos alegran más a los comensales incrementando su apetito.

En otro estudio llevado a cabo por la Universidad de Oxford, se evaluaron 700 voluntarios que vivieron una experiencia multisensorial. Para lograrlo, relacionaban el tipo de comida consumida con la música que escuchaban. Gracias a los resultados se determinó que el género musical más idóneo para la comida hindú era el rock, mientras que la música clásica funcionaba para la comida italiana, el pop para la comida china y jazz para sushi y comida thai.

En consecuencia, podemos afirmar que resulta importante adecuar el estilo musical al tipo de comida que se ofrezca, además de considerar el tipo de establecimiento (bien sea un restaurante, o un fast food) y si se prefiere una mayor o menor rotación de comensales.

Cuando se trata de un fast food, es posible emplear ritmos que sean más rápidos, a fin de aligerar la espera al momento de la entrega de la comida y su posterior degustación. En el caso de un restaurante, entonces resulta primordial tomar una serie de consejos al momento de seleccionar un estilo musical apropiado:

Música alegre y amena

Se sugiere recurrir al componente nostálgico de esta manera se genera empatía con los comensales y fluyen conversaciones entre quienes se llevarán un grato recuerdo del tiempo que han permanecido en el local.

Coherencia con la temática del local

Si estamos en un restaurante italiano se aconseja utilizar música italiana.

Adaptar el tempo musical al horario comercial, flujo de público y zonas del restaurante. 

Si nos encontramos en la primera hora del almuerzo entonces nos interesa la música más pausada, mientras que si nos encontramos en la última hora cerca de la cena o en la zona del bar, entonces lo que puede interesar es aplicar un tempo que sea más rápido.

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